Queen's Domain: una carta de amor
Nos tomamos un breve respiro de nuestras aventuras para venir a decirles que tienen que jugar Queen's Domain de forma urgente.
No vamos a decir que esto es una reseña, por el simple hecho que no hemos terminado el juego, esto se trata simplemente de una carta de amor. Esa frase, a veces odiada, que se usa en reseñas para hablar que cierto juego es una “carta de amor al género”, vamos a usarla pero de nuestra parte a Queen’s Domain.
Venimos hasta acá a dejar estas líneas en lugar de seguir jugándolo por diferentes motivos. El primero es que este título indie nos genera tantas ganas de disfrutarlo como de gritarle a todo el mundo que tiene que jugarlo. El segundo y, tal vez, el más relevante, es porque sabemos que estamos muy lejos de ver el final del juego, no porque Queen’s Domain sea eterno, sino porque estamos disfrutando tanto la exploración del mundo, que estamos recorriendo cada milímetro, buscando cada secreto, cada pasadizo o hueco que nos lleve a otro sector, cada sorpresa que cambie la historia.
Pero vamos a respirar profundo, frenar, y empezar por contarle a los que no han escuchado hablar del el, de qué va Queen’s Domain. Este es un RPG de acción y fantasía retro, con un gran foco puesto en la exploración. En otras palabras, un soulslike con combates brutales, donde se premia la curiosidad y te desafían a encontrar rutas y resolver puzles, sin llevarte nunca de la mano, usar pintura amarilla y con mucha narrativa ambiental. Lo único que sabes al comenzar el juego es que sales en busca de tu padre, que desapareció en la misteriosa isla de Neasied.
Para los amantes de los juegos de From Software, habría que mencionarles que esto es lo más parecido a King’s Field que van a encontrar en Steam, pero con buenos cambios a la fórmula, creación del pequeño equipo de Freshly Baked Games. ¿Qué tan pequeño? Es lo más chico que podría ser un equipo, porque toda esta épica odisea fue creada por dos desarroladores, y cuando vayan avanzando en el juego no van a poder creer que sea así.
Pero bueno, volvamos a nuestra carta de amor...
Lo que debemos reconocer es que esto no se trató de amor a primera vista, escuchamos hablar tan bien del juego que decidimos probarlo. La primer media hora, nos preguntábamos qué tanto le veían a este juego, nos gustaba la estética, pero el combate era medio medio rudimentario y nos sentíamos algo trabados en el progreso. Estuvimos a punto de pensar que se trataba de otro intento fallido de hacer un soulslike más, y cómo nos equivocamos. En cuanto hicimos click con la fórmula y le dimos rienda suelta a la curiosidad, siendo creativos en cómo llegar a cierto punto del mapa, el juego no paró de sorprendernos de forma constante.
Si leen seguido nuestras reseñas, saben que no nos gusta dar spoilers, y hoy no será la excepción para Queen’s Domain, pero digamos que, si conoces Elden Ring, te podemos comentar que el juego está lleno de momentos “Siofra River”.
Es realmente especial cómo vas encontrando capa tras capa escondida en lo que a primera vista era algo básico. Con cada descubrimiento, vas a estar devolviéndote en tus pasos para ver qué pasaste por alto, que punto que antes no podías alcanzar ahora está a un salto y un vuelo de distancia. Si, leíste bien, vuelo. Con la espada sagrada Endu, vas a poder impulsarte en el juego, volando, con lo que zonas inalcanzables se van abriendo, saltos al vacío serán la dirección correcta a caminos ocultos y secretos, miles de secretos que se esconden en Queen’s Domain.
Seguiríamos escribiendo, aunque se nos hace difícil sin soltar spoilers, pero queremos que disfruten de las sorpresas tanto como nosotros, o tal vez esa sea la excusa perfecta para dejar esto así y volver a Neasied.
Sepan esto, la experiencia general es sublime, hace mucho tiempo que un juego no nos enganchaba como lo hace Queen’s Domain. ¡No pierdan más tiempo, juéguenlo!