Helldivers 2: qué viva el co-op!

El juego de Arrowhead y Sony superó nuestras expectativas y es uno de las mejores experiencias co-op de acción en mucho tiempo.

Al igual que el juego, vamos a ir directo a la acción. ¿Saben cómo podríamos resumir nuestras impresiones de Helldivers 2? Simple, para ser mejor solo necesitaría pagar los derechos para usar The Trooper de Iron Maiden mientras jugás. Con un fantástico sentido del humor, buena progresión, variedad de enemigos y unas explosiones que harían sentir orgulloso al mismísimo Michael Bay, la creación de Arrowhead Game Studios es uno de los más entretenidos juegos de acción que han salido en mucho tiempo, especialmente si lo podés jugar con amigos.

Una mitad de Helldivers 2 es básicamente el juego de Starship Troopers que siempre quisimos, solo le falta que tu personaje diga “Soy de Buenos Aires y digo ¡qué los maten a todos!”. Vas a enfrentarte a los Terminids, los insectos que están buscando conquistar toda la galaxia, que son iguales pero no tanto a los de la película. La otra mitad es una misma lucha pero contra los Automatons, un ejército de robots que incluye desde Terminators con espadas por brazos hasta unos walkers muy similares a los AT-RTs de Star Wars. ¿Qué podría no gustarte de algo así?

El toque adicional que mejora toda la experiencia es el buen sentido del humor del juego, que es constante desde el minuto cero. Después de ver un comercial obligatorio del glorioso y nada fascista gobierno de Super Tierra y enlistarte, vas a encontrarte con un simple tutorial, donde tu instructor te va a dejar muy claro que no es alguien que se impresione fácil, para dos segundos después estar diciéndote lo impresionado que está con tu desempeño, para mandarte al frente de batalla como carne de cañón. Cualquier juego te mostraría tips en pantalla mientras cargan los niveles, pero no Helldivers 2. Acá vas a encontrarte con mensajes como “ante la duda, grita POR LA DEMOCRACIA y dispara” o “¿Quieres demostrar qué tanto apoyas al capitalismo? Gasta tus medallas”.

Donde las cosas se ponen más serias es en el campo de batalla. La intuición te va a hacer que quieras encararlo como cualquier otro shooter frenético, pero Helldivers 2 te va a mostrar rápidamente que está diseñado para que tengas que pensar en tu estrategia. Las mecánicas del juego hábilmente generan escasez de recursos, ya sea por las pocas balas con las que comienzas las misiones, el tiempo que tienes para ejecutar tus órdenes, la cantidad de vidas y los largos cooldown de las ayudas que puede darte tu nave en órbita. ¡Si a esto le sumamos que al recargar tu arma las balas restantes en el clip se pierden, que para pedir las ayudas o revivir un compañero necesitas rápidamente ingresar ciertos comandos con la cruceta del control y que hay friendly fire, mientras el juego no deja de tirarte decenas de enemigos encima, los encuentros se ponen interesantes muy rápido!

Todas estas buenas mecánicas hacen que los enfrentamientos, con bichos o robots, sean siempre desafiantes y aunque las misiones no sean tan variadas en sus dinámicas y objetivos, en la práctica, el entretenimiento es casi asegurado por la importancia de la estrategia que elijas y particularmente por lo caótico que se puede volver en pocos segundos. Esto es especialmente cierto al jugar en modo cooperativo, donde el juego es infinitamente más divertido. ¿Se puede jugar solo? Si, pero la realidad es que el balance del juego está claramente orientado para jugarlo en grupos, las misiones más difíciles sin un equipo llegan a ser frustrantes incluso. Este puede ser el talón de Aquiles de Helldivers 2.

Un juego que brilla en su modo cooperativo, necesita una comunidad amplia y estable, o mejor todavía, creciente. Necesita buenos compañeros en todos los niveles del juego, no solo ese 1% de gente que juega en modo pesadilla y conoce hasta el último truco. Con los niveles de ventas e interés que está generando el título, parecería que no será un problema a futuro y es algo que nos alegra, porque se merece el buen renombre que está recibiendo.

Algo que hace que las comunidades crezcan es la cantidad de carcajadas y “momentos Helldivers” (perdón Battlefield) que te encontrás en cada partida, incluso jugando con completos desconocidos. En nuestras primeras horas, matamos escuadrones completos de amigos por error, coordinamos un bombardeo orbital justo a tiempo para destruir la nave de apoyo enemiga, volamos por los aires (las animaciones y transiciones con el ragdoll son perfectas) y transpiramos como nunca hasta que logramos subirnos a la nave para escapar de la misión. Una búsqueda rápida en redes sociales te va a mostrar cientos de videos de este estilo, con explosiones magníficas, situaciones ridículas, batallas que parecen salidas del mejor capítulo de Star Wars, pero, lo más importante, con mucha gente que la está pasando muy pero muy bien.

En estas primeras horas de servicio siendo un Helldiver, el título superó ampliamente nuestras expectativas. Las dinámicas de juego que premian la estrategia, el excelente sentido de humor, las magníficas explosiones y las horas de diversión y risas, nos harán seguir luchando por la Super Tierra mientras le decimos a los desconocidos: “Soy de Buenos Aires y digo ¡QUE LOS MÁTEN A TODOS!”

 

Nota técnica: el juego ha sufrido de su propio éxito, en Steam superó el millón de ventas en un par de días, y los servidores no han estado comportándose de la mejor forma. Los desarrolladores han prometido parches rápidos para mejorar esto, pero nos encontramos con algunos problemas para loguearnos al juego o para unirnos a partidas en curso. Fueron situaciones puntuales, y cuando estuvimos en una misión nunca sufrimos desconexiones, pero es un punto a mencionar. Lo que si se debe cambiar es que si el host abandona la partida de forma repentina, todo el progreso de la misión se pierde, esperemos que sea algo que cambie en futuras actualizaciones.